IMPRESIONANDO AL PERSONAL
Hablar por hablar es tan fácil, cuesta un mundo razonar.
Se te ocurrió una tarde que eras alguien especial, inevitable preguntar:
¿Dónde vas si no sabes lo que quieres?
¿Molestar? Sólo sabes defender lo indefendible
y es que eres inconfundible.
Confusión.
Si no hay capacidad de decisión no se puede sacar de la chistera
pero no es casualidad, ni siquiera coincidencia,
un rebelde de sofá incapaz para aportar
e impaciente por hacer otro mortal.
Es de admirar esa facilidad que tienes para confundir el colorín con realidad,
demostrar. Parece que te excita alardear e impresionar al personal.
Una cara agitada gesticula convicción,
un nudo en la garganta no me deja, no me deja respirar,
suficiente para estar fuera del sitio.
Pa quedarnos en el quicio de esta puerta
yo prefiero renunciar y hacer la guerra por mi cuenta.
No hay color,
con un yunque atado al cuello no se puede levantar el vuelo.
Cada golpe va abriendo la brecha
y el orgullo prendiendo la mecha.
No hay nada peor que olvidarse...
que olvidarse la sangre en la nevera.
Es de admirar...
Impresionando al personal.
Impresionando al personal.
Impresionando al personal.
Impresionando al personal.